jueves 10 de febrero de 2011

Pasión, Razón y Espíritu

Moustruos: construye el tuyo.

Dimitri Fiódorovich Karamázov
Mitka

Iván Fiódorovich Karamázov
Vanka

Alekséi Fiódorovich Karamázov
Aliosha

Tenía que ponerle nombre a mi criatura.

Después de hacer una catarsis lúdica, debía nombrar a mi creación. “Vanka”, suspiré. Evoqué el apodo de Iván, uno de los personajes torturados de "Los hermanos Karamazov", libro que devoré en mi adolescencia.


Iván —Mi opinión es que si el diablo no existe, si ha sido creado por el hombre, éste lo ha hecho a su imagen y semejanza.

Alekséi —¿Como a Dios?


Vanka fue el que me sedujo desde un principio, supongo que puso palabras a pensamientos que estaban aflorando y que todavía no podía nombrar.
Iván Karamázov es el ser de conciencia, la realidad que afecta la locura. Es el personaje que me provoca más miedo, el que me muerde el tuétano. Sin embargo, Dostoyevsi expone un retrato de la naturaleza humana, lo disecciona en una triada, que complementa con Dimitri, como la pasión y el hedonismo; y con Aleksei que representa el alma y la religión.

Y entonces, somos éso.
Tres criaturas,
encerradas.
En un mismo cuerpo.


PARA SEGUIR LEYENDO:
Diálogo de Iván y Aliosha Karamazov
De "LOS HERMANOS KARAMAZOV", de F. Dostoyevsky (1880)